Procedimiento
- Preparación previa: Precalentar el horno a 180°C. Triturar las nueces y los pistaches por separado (deben quedar trocitos pequeños, no polvo). Derretir la mantequilla.
- Cortar la masa: Cortar las láminas de masa filo del tamaño exacto del molde o refractario que se va a utilizar. Mantener la masa cubierta con un paño húmedo para que no se seque.
- Montaje de capas: Engrasar el molde con mantequilla. Colocar una hoja de masa filo en el fondo y barnizarla con mantequilla. Repetir hasta tener 3 capas de base.
- Relleno: Espolvorear una capa uniforme de nueces trituradas sobre la masa. Colocar otra capa de masa filo encima, barnizar con mantequilla y repetir el proceso (capa de masa + mantequilla + nueces) hasta terminar con los ingredientes. La capa superior debe ser de varias hojas de masa filo bien barnizadas.
- Corte en crudo: Antes de hornear, cortar el baklava con un cuchillo muy afilado en forma de rombos, cuadrados o triángulos, llegando hasta el fondo del molde.
- Horneado: Hornear a 180°C durante 45–50 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crujiente.
- El Almíbar: Mientras se hornea, preparar el almíbar hirviendo el agua, azúcar, miel y limón en una olla pequeña durante 8 minutos hasta que espese ligeramente. Añadir la vainilla al final.
- El toque final: Al sacar el baklava del horno, verter inmediatamente el almíbar caliente sobre el postre caliente (escucharás un chisporroteo). Espolvorear los pistaches picados por encima y dejar reposar al menos 20 minutos (idealmente unas horas) para que absorba el jarabe antes de servir.