Keftedes

Origen: Grecia (Influencia Turca/Persa)

El nombre "keftedes" deriva de la palabra turca "köfte" (o del persa "kofta"). El concepto de la albóndiga se extendió por Oriente Medio y Europa a través de la influencia árabe y, posteriormente, durante el Imperio Otomano. En Grecia, se convirtieron en un plato esencial, famoso por su intenso aroma a menta y orégano, diferenciándose de sus parientes orientales por el uso de hierbas frescas locales.

Keftedes: Albóndigas Griegas

Procedimiento

  1. La mezcla: En un bowl grande, colocar la carne molida. Añadir la cebolla picada (escurrirla un poco si suelta mucha agua), el ajo, el huevo, el pan molido y todas las hierbas y especias (perejil, orégano, comino, sal y pimienta).
  2. Amasado: Mezclar todo con las manos vigorosamente durante unos minutos. Este paso es importante para que las proteínas de la carne se unan y las albóndigas no se deshagan al freír. Si la mezcla se siente muy húmeda, agregar un poco más de pan molido.
  3. Reposo: Dejar reposar la mezcla en el refrigerador por al menos 15-20 minutos para que los sabores se integren y la carne tome consistencia.
  4. Formado: Tomar porciones de la mezcla (aprox. 30g) y formar bolitas o formas ligeramente ovaladas con las manos húmedas. Pasarlas ligeramente por harina si se desea una costra más crujiente (opcional).
  5. Fritura: Calentar abundante aceite en una sartén profunda a fuego medio-alto (170°C). Freír las keftedes en tandas, sin amontonarlas, durante 6–8 minutos, volteándolas para que se doren uniformemente por todos lados.
  6. Servir: Retirar y escurrir sobre papel absorbente. Servir calientes, acompañadas idealmente con salsa Tzatziki y gajos de limón.